Cuándo publicar
¿Cuál es el mejor día para publicar?
No existe un día bueno para publicar en Instagram. Existe un día bueno para tu negocio, y depende de una cosa muy concreta: cuándo decide tu cliente. Un…
No existe un día bueno para publicar en Instagram. Existe un día bueno para tu negocio, y depende de una cosa muy concreta: cuándo decide tu cliente. Un bar de menú y una clínica dental pueden estar en la misma calle, tener el mismo número de seguidores y necesitar días completamente distintos.
Las listas genéricas de «los mejores días para publicar» te dicen martes y miércoles. No están mal como punto de partida si acabas de abrir la cuenta y no tienes ningún dato. Pero en cuanto llevas un mes publicando, tú tienes algo mejor que esas listas: tienes tu propio historial. Y tu historial sabe cosas que un artículo escrito en Estados Unidos no puede saber.
El día que importa no es el día que vienen
Este es el cambio de mentalidad que lo ordena todo. La gente no reserva mesa el sábado a las nueve. La reserva el jueves por la tarde, cuando alguien del grupo de WhatsApp escribe «¿el sábado qué hacemos?».
Si publicas tu foto del chuletón el sábado a las nueve de la noche, llegas tarde. El sábado a las nueve tus clientes ya están sentados en otro sitio.
Así que la pregunta no es «¿qué día tengo más trabajo?». La pregunta es «¿cuántos días antes decide mi cliente?». Y la respuesta cambia muchísimo según lo que vendas:
- Una caña o un menú del día: se decide entre cinco minutos y unas horas antes.
- Una cena de sábado, una comida de empresa: se decide con dos o tres días de margen.
- Una cita de peluquería: se decide con dos días a una semana.
- Una ortodoncia o un implante: se decide en semanas o meses.
Publica el día en que tu cliente decide, no el día en que tu cliente viene. Cuanto más caro y más pensado sea lo que vendes, más días de margen necesitas.
Restaurantes: dos negocios distintos con la misma cocina
«Restaurante» no es un tipo de negocio a efectos de Instagram. Son al menos dos.
Si vives del menú del día, tu cliente decide a las 13:20 mientras cierra el ordenador. El día casi no importa: importan los cinco días laborables y la hora. Lunes a viernes, con la publicación puesta antes de que la gente empiece a mirar el móvil buscando dónde comer. El domingo, si cierras, no publicas. Y el viernes suele ser un día raro: mucha gente ya está en modo «hoy me lo salto» o se ha ido antes de la oficina.
Si vives de las cenas y los fines de semana, tu día fuerte es el jueves, y a veces el miércoles. Es cuando se monta el plan. El sábado por la mañana también funciona para los indecisos de última hora, pero es un segundo plato: llegas a quien todavía no ha decidido, y suelen ser menos.
Hay un tercer caso que se olvida siempre: los negocios de comidas de trabajo y grupos. Ahí el lunes es un gran día, porque el lunes es cuando alguien de una oficina se acuerda de que hay que organizar la comida del equipo y empieza a pedir presupuestos.
Peluquerías y centros de estética: manda la agenda, no el antojo
Una peluquería de barrio tiene un problema distinto. No necesita que la gente se le antoje ir; necesita rellenar huecos de una agenda. Y los huecos de la agenda tienen días concretos.
El patrón típico es este: viernes y sábado están llenos desde el martes. Lo que sobra son las mañanas de martes y miércoles. Así que publicar un vídeo espectacular de un cambio de color el sábado por la mañana es casi tirar el contenido: quien lo ve y quiere venir se encuentra con que no hay hueco hasta dentro de diez días, y ahí se enfría.
Lo que suele funcionar mejor es publicar domingo por la tarde y lunes. Es cuando la gente organiza la semana, cuando piensa «tengo una boda el sábado 15» o «me tengo que cortar esto ya». El domingo por la tarde, además, la gente está en el sofá con el móvil y con poca prisa.
Y hay un uso del día que va más allá del alcance: si el jueves publicas una historia diciendo «me han cancelado el viernes a las 11, ¿alguien lo quiere?», el día no es una táctica de algoritmo, es una herramienta de gestión. Ese hueco se llena o no se llena, y depende de mil cosas, pero al menos lo estás intentando el día en que sirve de algo.
Clínicas dentales, fisioterapia, servicios que se piensan
Aquí el ciclo de decisión es largo y la lógica se invierte. Nadie ve un post sobre implantes dentales y llama en veinte minutos. Lo que hace es guardarlo, pensarlo, comentarlo en casa y llamar tres semanas después.
En estos negocios el día concreto pierde importancia y gana la constancia. Da bastante igual si publicas el martes o el miércoles: lo que no da igual es publicar tres semanas seguidas y luego desaparecer un mes. Si te preocupa más el «cuántas veces» que el «qué día», tienes razón, y ese tema lo tratamos aparte en cuántas veces hay que publicar en Instagram.
Dicho eso, hay dos cosas que sí dependen del día:
- Las llamadas entran en horario laboral. Si tu post lleva a una llamada, publícalo un día y una hora en que alguien coja el teléfono. Un post que genera diez llamadas el domingo a las ocho de la tarde genera cero citas.
- Lunes y martes son días de «esta semana lo soluciono». Los dolores, las molestias y las cosas que llevas aplazando salen a la superficie el lunes.
El mejor día para publicar es el día en que tu cliente puede hacer algo con lo que acaba de ver.
Un resumen para verlo de golpe
Esto no es una tabla de verdades absolutas. Son los puntos de partida más razonables según el tipo de negocio, para que no empieces a probar a ciegas.
| Tipo de negocio | Cuándo decide el cliente | Días por los que empezar a probar |
|---|---|---|
| Bar de menú del día | El mismo día, minutos antes | Lunes a jueves |
| Restaurante de cenas y fines de semana | 2 o 3 días antes | Miércoles y jueves |
| Peluquería, barbería, estética | Entre 2 días y una semana | Domingo tarde y lunes |
| Clínica dental, fisio, podología | Semanas o meses | Lunes y martes, pero sobre todo constante |
| Tienda de ropa, regalos, floristería | Impulso, pero con pico de fin de semana | Jueves y viernes |
| Taller, reformas, servicios a domicilio | Cuando surge el problema | Lunes a viernes, horario de oficina |
El fin de semana: menos competencia, pero también menos margen
Existe la idea de que el fin de semana hay menos publicaciones compitiendo y por eso conviene publicar. Es verdad a medias.
Sí, muchos negocios pequeños no publican sábado ni domingo, porque están trabajando. Y sí, la gente pasa tiempo en el móvil el domingo por la tarde. Pero un post que le llega a alguien el sábado a mediodía se encuentra con una persona que ya tiene el día montado. Le entretienes, no le mueves.
La excepción clara es la peluquería y todo lo que se planifica con antelación: el domingo por la tarde, cuando se decide la semana, es uno de los mejores momentos que hay para muchos negocios de servicios con cita.
Publicar el día que a ti te viene bien porque tienes un rato libre es la razón número uno por la que las cuentas de negocios locales publican en el peor día posible. Diez minutos el domingo para programar la semana valen más que publicar cuando puedes.
Cómo encontrar tu día real en cuatro semanas
Todo lo anterior son hipótesis. Tu cuenta tiene la respuesta de verdad, y sacarla no cuesta mucho.
- Apunta lo que ya tienes. Entra en tu perfil profesional, en las estadísticas de Instagram, y mira las diez últimas publicaciones. Anota en un papel: día de la semana, alcance y guardados. El alcance es cuánta gente distinta lo ha visto.
- Calcula tu media. Suma los alcances, divide entre diez. Pon que te sale 3.100. Ese es tu número de referencia. Sin él, cualquier resultado te parecerá bueno o malo según el humor del día.
- Prueba un día nuevo durante cuatro semanas. Si siempre publicas viernes, prueba el jueves. Mismo tipo de contenido, misma hora, cambia solo el día. Cuatro semanas, no una: una semana puede salir rara por un festivo, por un partido o porque llovió.
- Compara medias, no publicaciones sueltas. Si la media de tus cuatro jueves es 4.200 y tu media general era 3.100, tienes una pista buena. Si es 3.000, el día no era el problema.
Un aviso importante: el día y la hora no se prueban a la vez. Si cambias las dos cosas, no sabrás cuál de las dos ha hecho el efecto. Elige el día primero, que suele mover más, y luego afina la hora con tu mejor hora para publicar.
Lo que puede desbaratar tu día perfecto
Encuentras tu día, lo tienes claro, y de repente deja de funcionar. Suele ser por una de estas razones:
- Festivos y puentes. Un jueves antes de un puente se comporta como un viernes. Y un martes de fiesta local, en un pueblo, no se parece a ningún martes.
- Verano. Los patrones de julio y agosto son otros: cambia quién está en tu zona y cambia a qué hora mira el móvil. Si te pilla de lleno, mira lo que contamos sobre publicar en agosto.
- La quincena. En negocios de ticket medio y alto, la primera semana del mes se comporta distinto a la última. No es magia: es cuando la gente ha cobrado.
- El tiempo. Una terraza con lluvia anunciada para el sábado tiene un jueves distinto. Aquí no hay patrón fijo, solo estar atento.
Y una nota sobre pagar. Si promocionas una publicación desde el botón «Promocionar» de Instagram, el día pierde peso, porque estás comprando el alcance en vez de esperarlo. Para una fecha fija que no puedes mover —una inauguración, un menú de Nochevieja, un evento— ese botón es una opción razonable y sencilla: pones cuatro días de campaña y te da igual que caiga en martes. Lo que no arregla es el problema de fondo: si publicas el contenido en el momento en que a nadie le sirve, pagar solo hace que más gente lo vea en el momento en que a nadie le sirve.
Cuánto notarás el cambio de día depende de tu sector, de lo que publicas y de si además pones presupuesto detrás. Puede ser una diferencia clara o puede ser casi nada. Pero es la prueba más barata que puedes hacer en tu cuenta: no cuesta dinero, no cuesta tiempo extra y solo te pide mover una publicación de sitio.
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