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Instagram para agencias de viajes: qué funciona y qué no

Una agencia de viajes tiene un problema que no tienen la peluquería ni el bar de menú: su producto no está en la tienda. No puedes grabar el escaparate y…

10 min de lectura 4 de agosto de 2026

Una agencia de viajes tiene un problema que no tienen la peluquería ni el bar de menú: su producto no está en la tienda. No puedes grabar el escaparate y ya. Lo que vendes está a 8.000 kilómetros y la foto de la playa que cuelgues la ha colgado ya otra agencia en Cuenca, en Vigo y en Almería, porque todos sacáis las imágenes del mismo sitio: el catálogo del mayorista.

Ahí empieza casi todo lo que va mal en el Instagram de una agencia. Y también lo que puede ir bien, si le das la vuelta.

La gente no entra en tu perfil buscando un destino. Busca a alguien de fiar

Quien va a reservar en tu agencia y no en una web ya ha decidido algo antes de escribirte: quiere hablar con una persona. Quiere que alguien le diga si el hotel de Punta Cana con "todo incluido" incluye de verdad las bebidas, si le van a colar cuatro horas de escala en Bogotá, o qué pasa si su madre de 78 años tiene que anular a última hora.

Eso significa que tu Instagram no compite con las fotos de una isla. Compite con la sensación de estar solo delante de un buscador de vuelos a las once de la noche. Tu ventaja es la cara, la voz y el criterio de quien está detrás del mostrador.

Las fotos del destino las tiene todo el mundo. La persona que sabe explicarlo la tienes tú.

A partir de aquí, todo lo que te cuento es una consecuencia de esa idea.

Los formatos que funcionan y qué se graba exactamente

Hay cuatro tipos de contenido que funcionan de forma consistente en cuentas de agencias minoristas españolas. No son ideas, son formatos que puedes repetir cada semana.

1. El "te lo explico yo" de 40 segundos

Tú, en la agencia o en el coche, contando una sola cosa concreta. No "descubre Tailandia". Sí: "Si vas a Tailandia en agosto te vas a comer el monzón en la costa oeste. Ve a la costa este: Koh Samui, Koh Phangan. Misma playa, otro tiempo".

Se graba con el móvil en vertical, sin guion escrito, mirando a cámara. La primera frase tiene que ser el problema, no el saludo. "Hola, soy Marta de Viajes Tal" en el segundo uno te cuesta la mitad de la audiencia. Empieza por "Esto es lo que nadie te cuenta de los cruceros por el Mediterráneo en julio".

2. El destino que has visitado tú

Si vuelves de un fam trip (un viaje de familiarización, esos que organizan los mayoristas para que los agentes conozcan el hotel por dentro), tienes oro. Graba el pasillo, el desayuno real a las ocho de la mañana, la playa del hotel a pie de habitación, el ruido de la carretera si hay ruido. Lo imperfecto es lo que se cree. La foto del catálogo, no.

Y dilo claro: "He dormido dos noches aquí. Esto es lo que te vas a encontrar".

3. La duda resuelta

Apunta durante una semana las preguntas que te hacen por teléfono y en el mostrador. Cada pregunta es una publicación:

Esto se graba en 30 segundos y se puede repetir infinitas veces, porque las dudas se renuevan solas.

4. El grupo del pueblo

Si organizas salidas propias —un circuito por Andalucía, un puente en Oporto, la excursión a los Pirineos con autocar desde la puerta de la agencia— eso es tu contenido más valioso. Es lo único que no puede comprar nadie en internet. Graba el autocar saliendo, la comida del grupo, la foto de los 42 pasajeros delante de la catedral. La gente del pueblo se reconoce ahí, y reconocerse es lo que hace que compartan.

CUIDADO CON LOS PRECIOS

Si pones un "desde 599 €" en una publicación, tienes que poder sostenerlo: fechas concretas, si incluye tasas, número de plazas a ese precio y condiciones. Es publicidad y aplica la normativa de viajes combinados. Un precio que luego no existe no solo te trae broncas en comentarios, te trae reclamaciones.

Cuándo mira el móvil quien va a reservar un viaje

Aquí las agencias tenéis un horario distinto al de un bar o una peluquería, y merece la pena entenderlo.

Un viaje no se decide en un impulso de tres segundos. Se decide en dos momentos separados: el momento de soñar y el momento de reservar. Y no ocurren a la misma hora.

MomentoCuándo suele pasarQué publicar ahí
SoñarDomingo por la tarde y por la noche. Tarde de invierno. Después de cenar.Destinos, vídeos de sitios, "te lo explico yo", inspiración
Resolver dudasEntre semana, por la noche, con el portátil abierto al ladoConsejos prácticos, visados, seguros, comparativas de hoteles
ReservarHorario de oficina. Suele venir después de un mensaje por WhatsAppRecordatorios de plazas, fechas límite de reserva anticipada

En la práctica, para la mayoría de agencias los huecos con más gente mirando el móvil son la pausa de mediodía (entre las 14:00 y las 15:30 aproximadamente) y la franja de después de cenar, de 21:30 a 23:00. Y el domingo por la tarde es el momento del año entero en que más gente piensa "necesito irme de aquí".

Pero eso es la media de mucha gente, no tu cuenta. Tu público puede ser matrimonios de 60 años que se acuestan a las once, o parejas de 30 que planean la luna de miel a la una de la mañana. Esto se comprueba en dos minutos: mira los datos reales de tu perfil con el analizador y verás a qué horas está conectada tu gente, no la de un artículo. Si quieres profundizar en la parte de los días, lo tenemos desarrollado aquí: ¿cuál es el mejor día para publicar?

Y el calendario del año, que en tu sector manda mucho

Hay tres ventanas en las que tu clientela está mentalmente abierta a reservar:

En agosto tú estás a tope de last minute y de incidencias, y publicar cuesta el doble. Es normal que bajes el ritmo, pero no desaparezcas: el que está en la playa mirando el móvil es el mismo que en enero reserva.

Tres errores que se repiten en casi todas las cuentas de agencias

Error 1: el cartel del mayorista tal cual

Ese JPG con la foto de la piscina, el logo del turoperador, siete líneas de letra pequeña y un "consúltanos". Se ve en cientos de perfiles y no funciona por tres razones: la imagen la está publicando otra gente el mismo día, el texto es ilegible en un móvil y no dice quién eres tú. Si tienes que usarlo, al menos grábate delante contándolo en 30 segundos y usa el cartel como apoyo, no como publicación.

Error 2: no decir nunca de dónde eres

Muchas agencias publican como si vendieran online a toda España. No pones el nombre del pueblo, ni la calle, ni desde qué aeropuerto salen los vuelos. Y luego resulta que el 90 % de tu facturación viene de gente que pasa por delante de tu puerta. Di "salida desde Sevilla", "traslado desde Manresa", "estamos en la calle Mayor, al lado de la farmacia". Eso es lo que hace que Instagram te traiga a alguien que puede entrar por la puerta.

Error 3: publicar solo cuando hay oferta

Si tu perfil es una sucesión de ofertas, la gente aprende a ignorarte igual que ignora los folletos del buzón. Y cuando de verdad tienes algo bueno, ya no te ve nadie. La proporción que suele aguantar bien es una publicación de venta directa por cada tres o cuatro de consejo, destino o cara visible. Sobre el ritmo, tenemos un artículo entero: ¿cuántas veces hay que publicar en Instagram?

Cinco publicaciones que puedes grabar esta semana con el móvil

  1. "El error que comete todo el mundo al reservar [destino]". Tú a cámara, 40 segundos. Por ejemplo: reservar Nueva York en agosto pensando que hará buen tiempo, o coger un vuelo a Roma con escala de una hora y equipaje facturado. Un error, uno solo, y la solución.
  2. El mostrador a las 20:15 de un lunes. Vídeo corto tuyo cerrando el ordenador: "Hoy hemos cerrado el viaje de novios de Ana y David. Bali y Gili. Han tardado tres semanas en decidirse y ha valido la pena". Sin fotos de nadie sin permiso, solo tu voz contándolo. Esto genera más mensajes de los que parece.
  3. Comparativa honesta de dos destinos. "Punta Cana o Riviera Maya para una semana en julio". Precio aproximado, horas de vuelo, qué hay que hacer y para quién es cada uno. Incluye el punto débil de cada opción: la honestidad es lo que hace que se guarde la publicación.
  4. El WhatsApp de las tres de la mañana. Captura tapando el nombre, o simplemente cuéntalo: "Anoche a las tres me escribió un cliente desde Estambul, le habían cancelado el vuelo. A las siete estaba reubicado. Esto es lo que pagas cuando reservas en una agencia y no en una web". Es tu mejor argumento comercial y no cuesta un euro grabarlo.
  5. El grupo saliendo. Diez segundos del autocar arrancando delante de la agencia, con la gente saludando. Menciona el destino y la fecha, y añade "el próximo es el 14 de octubre, quedan 6 plazas". Cifra real, no inventada.

Ninguna de las cinco necesita equipo. Ninguna necesita más de cinco minutos. Y si te bloqueas y no sabes qué grabar, mira las últimas veinte conversaciones de WhatsApp con clientes: ahí están tus próximos veinte vídeos.

Qué merece la pena promocionar con dinero (y qué no)

Empecemos por lo justo: el botón «Promocionar» de Instagram no es una estafa. Es una herramienta limitada, pero para una agencia pequeña tiene un uso muy claro: coges una publicación que ya ha funcionado sola, le metes 15 o 20 € y la enseñas a gente de tu zona que aún no te sigue. Es rápido, se hace desde el móvil y no necesitas aprender el gestor de anuncios de Meta.

El fallo típico es usarlo al revés: promocionar una publicación floja porque no ha funcionado. El dinero no arregla un contenido que no interesa; solo hace que más gente pase de largo.

LA REGLA

No promociones nunca algo que no haya funcionado ya de forma orgánica. Si con tus seguidores no ha llamado la atención, con desconocidos tampoco.

En una agencia de viajes, lo que suele merecer la pena poner dinero detrás:

Y lo que casi nunca merece la pena: felicitaciones de Navidad, "feliz verano", carteles del mayorista y publicaciones sin fecha ni acción. Ahí el dinero se evapora.

Sobre el radio: si vendes viajes de grupo con salida desde tu pueblo, no tiene sentido pagar por llegar a toda la provincia. Entre 10 y 25 kilómetros alrededor suele cubrir a quien de verdad puede llegar hasta ti. Si vendes viajes de novios o cruceros, puedes ampliar, porque la gente se mueve más para eso.

Por dónde empezar si hoy tienes diez minutos

No intentes montar un plan de contenidos de tres meses. Haz esto:

  1. Abre el WhatsApp del negocio y apunta las cinco preguntas que más te han hecho este mes.
  2. Grábate contestando una, en vertical, sin guion, en menos de un minuto. Publícala después de cenar.
  3. Repítelo dos veces más esta semana.
  4. A los diez días, mira qué se ha visto más y por qué. Si necesitas ver los datos de tu cuenta de forma clara, y no en el laberinto de Instagram, pasa tu perfil por el analizador: te dice cuándo está tu gente conectada y qué publicaciones han llegado más lejos de lo normal.
  5. Esa que se salió de tu media es la que promocionas con 15 €. No otra.

No te puedo decir cuántas reservas va a traer esto, porque depende de tu zona, de tu producto y de cuánta gente te sigue ya. Lo que sí se ve una y otra vez es que las cuentas de agencia que enseñan a la persona rinden distinto que las que enseñan solo el catálogo. Y si dudas entre grabar vídeo o seguir con fotos de destinos, aquí lo comparamos con calma: ¿reels o fotos?

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