Alcance y algoritmo
¿Cuántos de tus seguidores ven realmente lo que publicas?
Tienes 1.800 seguidores. Publicas una foto del corte de pelo que acabas de hacer y a las 24 horas Instagram te dice que ha llegado a 312 cuentas. La…
Tienes 1.800 seguidores. Publicas una foto del corte de pelo que acabas de hacer y a las 24 horas Instagram te dice que ha llegado a 312 cuentas. La primera reacción es pensar que algo va mal, que te han castigado, que el algoritmo te tiene en el punto de mira.
No. Eso es más o menos lo normal. Y si tuvieras 18.000 seguidores en lugar de 1.800, el porcentaje sería todavía más bajo. Vamos a poner el número exacto de tu cuenta encima de la mesa, con la calculadora, para que dejes de compararte con una idea que no existe.
Primero: los seguidores no son una lista de correo
Hay una imagen mental que hace mucho daño: pensar que tus seguidores son como los suscriptores de un boletín. Que si tienes 1.800, cada publicación sale hacia 1.800 buzones y luego unos la abren y otros no.
No funciona así. Instagram decide, seguidor por seguidor, si le muestra tu publicación o no. Y lo decide antes de que esa persona tenga la oportunidad de ignorarte. Muchos de tus seguidores no es que hayan pasado de largo por tu foto: es que nunca la vieron en pantalla.
Por eso la pregunta «¿cuántos de mis seguidores ven lo que publico?» tiene respuesta numérica, y casi siempre es más baja de lo que la gente supone. Si no tienes claro qué mide cada cosa en tus estadísticas, te viene bien leer antes la diferencia entre alcance, impresiones y visitas, porque para el cálculo que viene ahora vas a necesitar el dato correcto.
La fórmula, paso a paso
Es una división. Nada más.
(Cuentas alcanzadas que son seguidores ÷ Total de seguidores) × 100
Lo importante está en el primer número, y es donde casi todo el mundo se equivoca. El «alcance» total de una publicación incluye a gente que no te sigue: personas que te encontraron en Explorar, en la pestaña de Reels, o porque una amiga les mandó tu vídeo por privado. Si divides el alcance total entre tus seguidores, te sale un porcentaje inflado que no responde a la pregunta.
Cómo sacar el dato bueno:
- Abre una publicación tuya de hace al menos tres o cuatro días.
- Toca en «Ver estadísticas» (necesitas cuenta profesional; si tienes cuenta de empresa, ya la tienes).
- Busca «Cuentas alcanzadas». Dentro verás un desglose entre seguidores y no seguidores, normalmente en porcentaje.
- Multiplica: si te dice que alcanzaste 312 cuentas y que el 78 % eran seguidores, tu alcance entre seguidores es de unos 243 personas.
- Divide entre tus seguidores totales: 243 ÷ 1.800 = 0,135. Es decir, 13,5 %.
Ese es tu número. Ahora repítelo con las últimas ocho o diez publicaciones y quédate con el valor del medio, no con el promedio. Si un reel se te fue de las manos y llegó a 9.000 personas, la media te va a mentir. Ordena los porcentajes de menor a mayor y coge el de la mitad: eso es lo que pasa un día cualquiera en tu cuenta.
Calcula el porcentaje por separado para fotos del feed y para reels. Suelen dar resultados muy distintos: los reels tienden a llegar a más gente que no te sigue, y las fotos del feed a un núcleo más fiel de seguidores. Mezclarlos en el mismo cálculo te deja un número que no significa nada.
Los rangos que se ven habitualmente
Aquí toca ser honesto: no existe una tabla oficial de Instagram con esto. Lo que viene a continuación son rangos aproximados de lo que se observa de forma general en cuentas pequeñas y medianas, y varían mucho según el sector, el formato, cada cuánto publicas y lo activa que sea tu comunidad. Úsalo como orientación, no como examen.
| Tamaño de la cuenta | % de seguidores alcanzados en una publicación media (aprox.) |
|---|---|
| Menos de 500 | 20 % – 40 % |
| 500 – 2.000 | 12 % – 25 % |
| 2.000 – 10.000 | 8 % – 18 % |
| 10.000 – 50.000 | 5 % – 12 % |
| Más de 50.000 | 3 % – 8 % |
Fíjate en lo que pasa al bajar por la tabla. Una peluquería de barrio con 400 seguidores puede llegar a 120 de ellos con una foto normal. Una cuenta con 40.000 seguidores igual llega a 3.200. En números absolutos, 3.200 es muchísimo más. En porcentaje, la peluquería gana por goleada.
El porcentaje de seguidores que te ve baja a medida que creces. No es un fallo: es cómo funciona el sistema.
Por qué cuanto más grande eres, menor es el porcentaje
Cuatro razones, y ninguna tiene que ver con que te hayan castigado.
1. Los seguidores se van estropeando
Los 60 seguidores que ganaste hace cuatro años no son los mismos que los que ganaste el mes pasado. Algunos ya no abren Instagram. Otros lo abren pero no bajan más de diez publicaciones en el feed. Otros son cuentas abandonadas o bots que se colaron. Cuanta más antigüedad tiene tu cuenta, más peso muerto arrastras en el denominador de la división. Ese peso muerto cuenta para tus «1.800 seguidores», pero nunca va a ver nada.
2. Crecer rápido te trae gente tibia
Si un reel se te viraliza y ganas 500 seguidores en dos días, la mayoría te siguieron por ese vídeo concreto, no por tu negocio. Un bar de menú en Albacete que se hace viral con un vídeo del camarero bailando puede acabar con seguidores de Argentina y de Murcia a los que el menú del día les da exactamente igual. Instagram lo detecta rápido: si no interactúan contigo, deja de enseñarles tus publicaciones. Tu porcentaje se hunde aunque tu negocio esté mejor que nunca.
3. Solo hay un feed y cabe poco
Tu seguidor tiene un rato limitado y una lista larga de cuentas. Instagram elige qué le muestra en ese rato. Cuando tú tenías 200 seguidores, casi todos eran vecinos, clientes y amigos que interactuaban contigo: era fácil que el sistema te considerara relevante para ellos. Con 20.000 seguidores repartidos por medio país, la relación media con cada uno es mucho más floja.
4. Instagram prueba antes de repartir
Una publicación no se envía a todo el mundo de golpe. Se muestra a un grupo pequeño y, según cómo responda ese grupo (si se quedan viendo el vídeo, si guardan la foto, si comentan), se amplía o se corta. En cuentas grandes, ese primer grupo es una fracción diminuta del total, así que hace falta una respuesta muy buena para que el reparto siga creciendo.
Puedes estar llegando a más personas que el año pasado y tener un porcentaje peor. Si pasaste de 800 a 1.600 seguidores y tu alcance entre seguidores subió de 180 a 240 personas, has ganado 60 personas reales y has perdido 7,5 puntos de porcentaje. Mira siempre los dos números juntos.
Qué hacer con tu número (y qué no)
Lo primero: no lo compares con el de la cuenta de nadie más. Ni con la clínica dental de la capital que tiene 12.000 seguidores, ni con la barbería de Instagram que te sale en Explorar. Comparas tamaños de cuenta distintos, sectores distintos y públicos distintos.
Lo segundo: compáralo contigo mismo, mes a mes. Anótalo. Si en marzo tu mediana era del 14 % y en junio es del 13 %, no ha pasado nada. Si en marzo era del 14 % y en junio es del 4 %, ahí sí hay algo que mirar, y probablemente esté explicado en por qué se cae el alcance de golpe.
Lo tercero: no des el salto automático a pensar que te han bloqueado en la sombra. Un porcentaje bajo y estable es matemática normal, no un castigo. Sobre eso, y sobre lo que Instagram sí hace y no hace, tienes el artículo del «shadowban».
Dos formas de que te vea más gente de tu zona
Cuando entiendes el porcentaje, entiendes también por qué tienes básicamente dos caminos, y no son incompatibles.
Mejorar el porcentaje. Publicar cosas que tus seguidores actuales quieran ver y responder. Un bar que enseña el menú del día en el momento en que la gente decide dónde comer tiene mucho más recorrido que uno que publica frases motivacionales. Cuanto más te responden, más te enseña Instagram a ese mismo grupo. Es lento, es gratis y es el trabajo de fondo.
Pagar para llegar a quien no te sigue. Aquí el botón «Promocionar» de Instagram tiene su hueco, y conviene decirlo claro. Es rápido, se hace desde el móvil en dos minutos y para un aviso puntual —«cerramos del 1 al 15», «mañana partido y tenemos la terraza abierta»— funciona razonablemente bien y no necesitas nada más. Su límite es la puntería: cuando quieres afinar de verdad a quién le llega, en qué radio y con qué presupuesto repartido en el tiempo, el botón se queda corto. Ahí es donde entra una herramienta como Sonantia, que trabaja precisamente esa parte: llevar tus publicaciones a gente de tu zona que todavía no te sigue.
Lo que ninguna de las dos vías hace es garantizarte un resultado. Cuánto rinde depende de tu sector, de lo que publiques y de cuánto inviertas. Cualquiera que te prometa un número concreto de clientes te está vendiendo humo.
Un último ajuste de expectativas
El porcentaje de seguidores alcanzados era la métrica reina cuando Instagram era casi solo un feed de las cuentas que seguías. Hoy una parte importante de lo que ve la gente viene de cuentas que no sigue: Reels, Explorar, recomendaciones.
Eso significa dos cosas. Una, que tu porcentaje de seguidores va a seguir bajando con el tiempo por diseño de la plataforma, no por culpa tuya. Y dos, que si tienes un negocio local, esa mecánica juega a tu favor: Instagram está bastante dispuesto a enseñar tu contenido a personas que no te siguen. Para una peluquería, un taller o una clínica dental, esas personas son justo las que interesan, porque los que ya te siguen en muchos casos ya son clientes.
Calcula tu número esta semana. Apúntalo en una nota del móvil con la fecha. Y si el resultado te ha decepcionado, mira también cuántas personas son en total: 240 vecinos viendo tu escaparate un martes cualquiera no es un mal día. Si quieres profundizar en los casos en los que el alcance se queda de verdad en cifras minúsculas, aquí tienes las causas más habituales.
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